Hay dos tipos principales. Uno es la deshidratación y carbonización aceleradas de las fibras para reducir las sustancias inflamables y lograr retardo de llama, como se ve en los tratamientos de tejidos de algodón. La otra es la alteración de la estructura interna de la fibra mediante procesos químicos para reducir los componentes inflamables, logrando así retardar la llama.
Las fibras-ignífugas reducen significativamente la velocidad de combustión y se autoextinguen-inmediatamente después de eliminar la fuente del fuego. Además, la porción ardiente se carboniza rápidamente sin derretirse, gotear o crear agujeros, dando tiempo para evacuar la escena del incendio o quitarse la ropa en llamas, reduciendo o previniendo quemaduras y escaldaduras, logrando así el propósito de protección. Esta-forma profunda de tecnología retardante de llama-previene la propagación del fuego y lo elimina por completo, lo cual es de gran importancia para reducir los accidentes por incendio y prevenir quemaduras y lesiones, y se usa ampliamente en los países industrializados.
1. La tela utiliza fibras -ignífugas, adecuadas para su uso en situaciones peligrosas como altas temperaturas, llamas y arcos eléctricos. No se derrite, no se quema ni gotea a altas temperaturas.
2. La adición de fibra de carbono P140 mejora las propiedades antiestáticas del tejido.
3. Todas las telas se tratan con compuestos de fluorocarbono, logrando propiedades impermeables, a prueba de aceite-y antimanchas-. Alternativamente, el tratamiento hidrófilo aumenta la evaporación de la humedad y mejora la comodidad de uso en climas cálidos.
4. El rendimiento protector de la tela protectora no disminuye independientemente del lavado (o lavado comercial), exhibiendo una excelente estabilidad estructural.
5. Es resistente a ácidos y álcalis, resistente a la corrosión, de alta-resistencia y resistente a la abrasión, con una vida útil que excede en más de 6 veces la de los uniformes comunes o los uniformes de algodón tratado.
6. Es transpirable, ligero, suave y cómodo.
